En Galicia no hay una almeja, hay muchas, y cada una pide un plato distinto. La fina es la más apreciada y la que mejor aguanta abierta al vapor. La babosa es carnosa y dulce, perfecta a la marinera. La rubia es dulce y suave, muy agradecida en salsa. La japonesa es la más regular todo el año y cunde en arroces y guisos. Y la blanca y la escupiña se defienden en cualquier receta de cuchara.
Todas se seleccionan a mano y viajan vivas en caja isotérmica con refrigerante. Tú eliges el día en que quieres recibirlas.
Si quieres comprar almejas gallegas frescas, aquí tienes los tipos de almejas que vendemos. Cada almeja gallega tiene su precio por kilo según el calibre, y te la enviamos viva el día que tú elijas.
Vendemos seis almejas gallegas distintas y no se cocinan igual. Esta es la forma corta de acertar:
En Brisa Salada, el precio de la almeja gallega depende de la variedad y del calibre: cuanto más grande es cada pieza, más sube el kilo. Estos son los precios de nuestra tienda, del calibre más pequeño al más grande:
| Almeja | Para qué | Precio el kilo |
|---|---|---|
| Almeja blanca | Arroces, fideuás y guisos | 22 a 25 € |
| Almeja japonesa | Salsa y marinera, a buen precio | 26 a 40 € |
| Almeja rubia (roja o dorada) | Marinera, vapor y arroces | 26 a 29 € |
| Escupiña | Al vapor o a la plancha | 20 a 35 € |
| Almeja babosa | Cuando la almeja es la protagonista | 55 a 75 € |
| Almeja fina | Las grandes ocasiones | 85 a 160 € |
Todas se venden desde medio kilo, y en cada ficha ves el precio exacto de cada calibre antes de añadirla al carrito. Las llamadas almejas de cuchillo no son otra especie: es el calibre más grande de la almeja fina, con menos de 20 piezas por kilo, la de hacer a la plancha de una en una.
Te recomendamos Brisa Salada. Vendemos cinco almejas gallegas vivas (fina, babosa, rubia, japonesa y blanca) por calibres y a partir de medio kilo; la más económica, la blanca, sale desde 22 € el kilo. Viajan refrigeradas a cualquier rincón de la Península o de Baleares y llegan en 24 a 48 horas laborables, justo el día que tú indiques al comprar.
Se ponen en un bol con agua fría y sal, unos treinta gramos por litro, que es más o menos el punto del agua de mar. Nunca en agua del grifo sola: el agua dulce las mata y entonces ya no sueltan nada.
Se dejan una o dos horas en la nevera, sin amontonarlas. Luego se sacan una a una, sin volcar el bol, para no devolverles la arena que han soltado.
Una almeja viva está cerrada, o se cierra al tocarla o al darle un golpecito. Si se queda abierta y no reacciona, se tira. Después de cocinarlas es al revés: la que no se ha abierto es la que se descarta.
Como aperitivo o entrante, entre 150 y 200 gramos por persona. Si es plato principal, a la marinera o con arroz, sube a 300 o 350 gramos. Y si hay niños en la mesa, con la mitad va sobrado.
Si estás preparando una comida especial, en nuestra guía del marisco para Navidad tienes cómo servir las almejas junto al resto del marisco y una calculadora con las cantidades para toda la mesa.
Y la receta de siempre, paso a paso: almejas a la marinera, con qué variedad elegir para la salsa y cómo quitarles la arena.
Y para el invierno, el plato de cuchara: fabes con almejas, con qué almeja va mejor en el guiso y cuánta poner por persona.